La situación en Venezuela se torna complicada al caer la noche tras el terremoto. Las zonas más graves se concentran en Altamira, Los Palos Grandes y La Guaira, incluyendo el aeropuerto. Aunque aún no hay víctimas oficiales, se teme un alto número de fallecidos dada la magnitud de los daños.
La falta de preparación médica del país es evidente, y los hospitales se ven desbordados. Los edificios colapsados lo hicieron en su totalidad, y las fracturas en otras estructuras generan gran preocupación. Se espera una noche muy larga, especialmente en barrios de escasos recursos y viviendas afectadas.