La gestión de Manuel Adorni como Jefe de Gabinete ha generado un daño considerable a la credibilidad del gobierno y a su discurso anti-corrupción. Sus explicaciones sobre supuestas ganancias en criptomonedas y su situación judicial han sido calificadas de "insólitas".
El escándalo que rodea a Adorni, incluyendo su viaje a Nueva York con su esposa y la posterior defensa legal, ha debilitado la imagen del gobierno y su promesa de transparencia.