Se explica cómo las cargas gravitatorias y el peso propio de un edificio son estabilizados. Se detalla que la mayor solicitación ocurre en el uso del edificio, diferenciando entre viviendas, escuelas o galpones y centrales nucleares, donde el daño puede ser catastrófico.
Se compara la resistencia de edificios con la de autos modernos, que absorben energía en caso de impacto. Los edificios, de manera similar, deben diseñarse para absorber y disipar la energía sísmica, reduciendo la afectación a las personas.