Ecuador estaba ejecutando un plan de partido efectivo contra Alemania, logrando neutralizar al equipo rival a pesar de haber recibido un gol inicial. La rápida respuesta con el tanto de Angulo había igualado el marcador 1-1.
El equipo ecuatoriano mostraba una sólida organización defensiva y una alta intensidad física, presionando a Alemania y ganando duelos. Se destacó la disciplina táctica y la resistencia para mantener el tono físico durante el encuentro.