Se cuestiona la fiabilidad de los datos oficiales en Venezuela debido a la debilidad institucional y la falta de comunicación efectiva.
Se señala que la infraestructura del país está deteriorada, lo que dificulta aún más la recopilación de información precisa.
Se plantea la hipótesis de un "co-gobierno" en Venezuela, donde Estados Unidos tendría una influencia significativa, y se compara la situación con la necesidad de reclamar a Trump.