La situación en Venezuela es desesperante tras un terremoto, con 50.000 desaparecidos y personas dando a luz entre los escombros. La falta de maquinaria y tecnología dificulta las labores de búsqueda y rescate.
La ayuda internacional, incluyendo un envío de Argentina, resulta insuficiente ante la magnitud de la catástrofe. La catástrofe ha dejado un panorama desolador, con bebés que sobreviven gracias a la protección de sus madres.