La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funivisis) reporta el colapso de aproximadamente 25 edificios en una zona de 100 kilómetros, desde Caracas hasta más allá. Se considera uno de los peores terremotos en la historia de Venezuela, superado solo por el de magnitud 7.7 en 1900.
El gobierno argentino, a través del jefe de gabinete Manuel Adorni, coordina con equipos de seguridad y cancillería para enviar ayuda humanitaria. Se anticipa el envío de "cascos blancos" como parte de la asistencia. La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha confirmado 164 víctimas fatales y 970 heridos, aunque la cifra de desaparecidos es incierta.