Los damnificados del terremoto en Venezuela se encuentran en plazas abiertas, ya que los refugios prometidos en centros educativos y hoteles aún no han sido habilitados. Casi 3.000 personas han quedado sin hogar.
Las plazas Altamira y de los Palos Grandes en Caracas, así como en La Guaira, son los únicos sitios disponibles para pernoctar. La falta de información oficial sobre los hoteles y escuelas que se habilitarían genera incertidumbre entre los afectados.