La situación en La Guaira, Venezuela, es de total caos tras el terremoto. El tránsito es lento y complicado, con numerosos controles policiales y militares. La presidenta Deice Rodríguez anunció la militarización de la zona debido a intentos de saqueo.
Las restricciones para la prensa internacional son extremas, dificultando la cobertura de la tragedia. A pesar del caos, se observa la llegada de maquinaria pesada y vehículos con ayuda, mientras los propios venezolanos intentan ingresar provisiones a la zona más afectada.