Esteban Bullrich expresó su incomodidad con la dirección actual del PRO, manifestando que le cuesta reconocer el espíritu original del partido en sus decisiones. Señaló una creciente distancia entre los principios fundacionales y las acciones del partido, citando la protección brindada a Manuel Adorni como el punto culminante de esta discrepancia.
Bullrich, quien transita la ELA con notable entereza, considera que estas diferencias no son meramente tácticas, sino que reflejan una separación fundamental de los valores que motivaron la creación del PRO. Su declaración subraya una crisis interna en la fuerza política.