El reportaje aborda el asesinato de Lee Harvey Oswald, el presunto asesino de Kennedy, dos días después del magnicidio. Oswald fue abatido por Jack Ruby, un mafioso, mientras era trasladado por la policía, un hecho que quedó registrado en televisión y que intensificó las teorías conspirativas.
Se señala que este evento, junto con la falta de un juicio para Oswald, contribuyó a la nebulosa de misterio que rodea el caso. La muerte de Oswald y luego la de Ruby en prisión antes de ser condenados, solo añadieron más interrogantes.