Robert describe un peculiar altar dedicado a Messi en la entrada de Kansas, donde los argentinos depositan ofrendas como frutas y otros elementos. La escena se describe como increible y refleja la devocion hacia el futbolista.
Se observa a los argentinos reunidos, mostrando su fervor y apoyo, mientras se preparan para el proximo partido. La situacion evidencia la pasion que Messi despierta en sus compatriotas.