La ola de calor en Alemania pone en grave riesgo a las personas sin hogar, quienes luchan por conseguir agua y lugares para refrescarse. Se estima que el consumo de agua para estas personas se reduce drásticamente en comparación con la población general.
Dos personas en situación de calle murieron en París a causa del calor extremo, evidenciando la vulnerabilidad de este sector poblacional ante las crisis climáticas. Organizaciones benéficas distribuyen kits de emergencia para mitigar los efectos.