Manuel Adorni continúa en su cargo tras la caída de la sesión en el Senado para tratar su posible expulsión. Javier Milei ha reafirmado su apoyo a Adorni, declarando que solo dejará el cargo si la justicia lo determina culpable.
En una entrevista, Milei afirmó que si la justicia considera culpable a Adorni, él mismo lo "echaría de una patada". Sin embargo, se aclara que una indagatoria no implica culpabilidad, sino que la justicia considera que hay pruebas suficientes para investigar. La justicia argentina tiene un promedio de 13 años para resolver causas de corrupción.
La situación ha generado una profunda crisis interna en el PRO. Esteban Bullrich, considerado un "faro moral" del partido, renunció a través de una carta dirigida a Mauricio Macri, argumentando que la protección brindada a Adorni evidencia una distancia con los valores fundacionales del PRO. Bullrich considera que el partido se ha vuelto cómplice al justificar la situación de Adorni.
Otros dirigentes del PRO, como Fernando de Andrés, han intentado minimizar el impacto de la renuncia de Bullrich, pero la carta expone la división interna. La falta de declaraciones de Mauricio Macri ante la renuncia de Bullrich ha sido notada, mientras que De Andrés se alinea con Macri, diferenciándose de la postura de Bullrich.