Se investiga a dos subordinados del jefe de gabinete, Adorni, por presunto uso de su tarjeta corporativa para comprar videojuegos por un valor de 20 mil dólares. La situación ha generado una crisis en Casa Rosada, donde se evalúa su reemplazo.
El presidente Javier Milei, de regreso de España, defendió a Adorni, sugiriendo que la justicia debe determinar su culpabilidad. Sin embargo, la gravedad del hecho, que implica el uso de fondos de la dependencia para gastos personales, pone en jaque la continuidad de Adorni.
Se especula con la posible intervención de Karina Milei, secretaria general de la presidencia, en la decisión sobre el futuro de Adorni, ante la supuesta reticencia del presidente a confrontar directamente a su jefe de gabinete.