La urgencia por definir la Jefatura de Gabinete se intensifica ante la posibilidad de que Adorni renuncie. Se debate si es preferible que Adorni dimita por voluntad propia o sea apartado por el Congreso, lo cual fortalecería a la oposición.
Se analiza la estrategia de Javier Milei, quien prefiere una salida elegante para Adorni, evitando un escándalo mayor. La decisión de Milei de esperar su regreso al país para anunciar cualquier cambio subraya su control sobre el proceso.
La posible renuncia de Adorni se da en un contexto de ausencia de Jefe de Gabinete por más de tres meses, lo que genera incertidumbre y presión política. La influencia de Karina Milei en la decisión final es un factor determinante.