Surge la pregunta sobre si Venezuela contaba con mensajes preventivos o protocolos de advertencia para sus ciudadanos ante la actividad sísmica recurrente en la región.
Se señala que, si bien Venezuela se encuentra en una placa tectónica con menor actividad, el riesgo sísmico está latente, como demostró el reciente evento.
A pesar de la actividad sísmica conocida, se cuestiona la existencia de programas óptimos de prevención y evacuación, sugiriendo que la preparación de la población ha dependido en gran medida de esfuerzos individuales y de empresas privadas.