La falta de infraestructura adecuada en Venezuela se hace evidente tras el reciente terremoto, con una marcada escasez de hospitales aptos y refugios para albergar a los damnificados. Ante la emergencia, se están considerando habilitar espacios como el Poliedro de Caracas y el Estadio Monumental para acoger a las personas afectadas, aprovechando su gran capacidad y experiencia previa como centros de atención durante la pandemia de COVID-19.
El Poliedro de Caracas, una cúpula de eventos, se perfila como un lugar clave para la recepción de personas, utilizando su extenso estacionamiento como zona abierta de acogida. Por otro lado, el Estadio Monumental y el Estadio Olímpico del ABCB también podrían ofrecer capacidad de alojamiento, aunque se debate sobre si son recintos cubiertos o no.
La situación en La Guaira es particularmente crítica, con daños significativos que dificultan el acceso. La falta de preparación generalizada ante sismos, sumada a la corrupción en la construcción, ha dejado a la población en una situación de extrema vulnerabilidad, sin saber cómo reaccionar ante los temblores y sin contar con los recursos básicos para su resguardo.