Los hospitales en Venezuela, particularmente en La Guaira, epicentro del desastre, se encuentran en condiciones deplorables tras el terremoto. Las imágenes muestran gente en el suelo, multitudes esperando atención y testimonios de que parte de las instalaciones colapsaron.
Médicos y enfermeras atienden heridos en plena calle. Se reportan personas fallecidas cubiertas con sábanas y un caso de sepultamiento visible en la pared de un edificio. El diario español El País ha difundido estos testimonios.
La cifra oficial de muertos es de 164 y 971 heridos, pero se espera que aumente significativamente. Las condiciones de atención son descritas como paupérrimas, afectando incluso al personal de salud, que trabaja a pesar de estar también damnificado. Los hospitales están completamente desbordados.