Se confrontan las cifras de desaparecidos reportadas por una página web comunitaria (46.022) con las del presidente de la Asamblea Nacional (188), generando dudas sobre la transparencia de la información oficial en Venezuela.
Se destaca la labor de organismos internacionales como UNICEF y Cruz Roja, que ofrecen canales para donaciones y asistencia. Se menciona la precariedad de las comunicaciones y la infraestructura en Venezuela, lo que agrava la situación tras la tragedia.