Delcy Rodríguez, en representación del gobierno venezolano, informó sobre la magnitud de la tragedia en el estado La Guaira, calificado como una "verdadera tragedia" y zona de desastre, con decenas de edificios colapsados. Las labores de rescate son arduas y se busca salvar vidas.
La funcionaria expresó solidaridad a las familias afectadas. Sin embargo, la cobertura periodística critica la gestión del gobierno, comparando la situación actual con la tragedia de Vargas en 1999, cuando Hugo Chávez decidió no recibir ayuda humanitaria, resultando en miles de muertes. Se cuestiona la veracidad de las cifras oficiales y se señala que la sociedad civil ha tenido que recurrir a aplicaciones para transparentar la información sobre los desaparecidos.