El especialista en geología Ignacio explica la escala de Richter para medir la intensidad de los sismos, detallando que aumenta logarítmicamente. Compara la magnitud de 7.1 y 7.5, señalando que escalas mayores como 8 o 9 implican movimientos mucho más intensos.
Detalla que la detección de estos movimientos se realiza a través de las ondas sísmicas, que se propagan como ondas sonoras y son captadas por sismógrafos. La interpretación de estas señales permite determinar la intensidad y frecuencia del sismo, así como el desplazamiento generado.