Dos sismos de gran magnitud, 7,5 y 7,2 en la escala de Richter, sacudieron Venezuela con apenas segundos de diferencia. El primer sismo, de 7,2, ocurrió 39 segundos antes del sismo principal de 7,5. La cercanía y la potencia de ambos eventos causaron daños generalizados y pánico entre la población.
Los sismos, registrados cerca de la costa caribeña, tuvieron su epicentro al oeste de Morón y al sudoeste de esta misma ciudad, en Valencia. La magnitud de estos terremotos supera significativamente la del sismo de 6,3 que afectó a Caracas en 1967, generando una situación de emergencia sin precedentes en el país.