La reportera Natalia Roca se encuentra en Caracas, específicamente en Altamira, reportando la devastación causada por el terremoto. Un edificio de siete pisos, llamado Salto Ángel, ha quedado comprometido estructuralmente, obligando a sus habitantes a desalojar. Una de las afectadas, visiblemente conmocionada, describe la pérdida total de sus pertenencias y la incertidumbre sobre su futuro, resaltando la resiliencia del pueblo venezolano.
La situación es crítica, con edificios que presentan daños internos severos y grietas que comprometen su habitabilidad. La falta de vivienda es una preocupación inmediata, y muchos se ven obligados a buscar refugio en casas de familiares o amigos. La comunidad busca apoyo y fortaleza en la fe ante la magnitud de la tragedia.
Luis Benítez, previamente entrevistado por Elmira Polaco, comparte su angustia al no tener noticias de su familia en La Pastora y La Guaira. La falta de señal y la imposibilidad de comunicarse aumentan la desesperación de quienes se encuentran en Buenos Aires, mientras esperan información sobre sus seres queridos.