Aymara Alonso describe la difícil situación en Caracas tras los terremotos, con edificios derrumbados y un ambiente de tensión y silencio. Relata su experiencia personal, incluyendo la falta de comunicación y el temor a réplicas.
Se reportan miles de desaparecidos y la capacidad de las autoridades venezolanas se ve superada ante la magnitud de la tragedia. Se hace un llamado a la ayuda internacional y se menciona que el aeropuerto de La Guaira está inutilizable.