Un devastador terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 en la escala de Richter ha azotado Venezuela, dejando al menos 32 muertos y 700 heridos según cifras oficiales preliminares de la Presidenta Interina, Delcy Rodríguez. Habitantes de Caracas describieron momentos de terror y destrucción mientras huían de edificios que se tambaleaban.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que las cifras de víctimas serán considerablemente mayores. Equipos de rescate, paramédicos y fuerzas de seguridad trabajan en las zonas afectadas. Diversos líderes internacionales, incluyendo Giorgia Meloni de Italia, Shehbaz Sharif de Pakistán, Pedro Sánchez de España, y los gobiernos de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, El Salvador, México, Panamá y Uruguay, han expresado su solidaridad y ofrecido ayuda.
China también se ha mostrado dispuesta a brindar asistencia. Delcy Rodríguez informó haber conversado telefónicamente con el Secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, quien expresó su apoyo. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estima que el número de fallecidos podría oscilar entre 10.000 y 100.000, calificando la situación con una alerta naranja por riesgo significativo de víctimas y daños materiales.
Los sismos, que ocurrieron poco después de las 18 horas locales, se localizaron al oeste de Morón. La supervivencia de las víctimas atrapadas bajo los escombros depende de varios factores, incluyendo la rapidez del rescate y la atención médica. Los expertos señalan que las primeras 24 horas son cruciales, con probabilidades de supervivencia que disminuyen significativamente con el tiempo.