La estimación de entre 10.000 y 100.000 muertos por el terremoto en Venezuela, según el USGS, se basa en la cantidad de edificios colapsados y la ineficacia estatal para el rescate.
El geólogo Andrés Folguera compara la situación con Haití en 2010, donde ocurrieron 300.000 muertes, y advierte que la cifra de fallecidos en Venezuela podría aumentar debido a la falta de agua y enfermedades infecciosas.
Se plantea que la ineficacia del Estado para socorrer a las víctimas atrapadas bajo los escombros podría elevar significativamente el número de muertes.