El PRO se encuentra en medio de una profunda crisis interna tras la renuncia de Esteban Bullrich. Bullrich, desde su convalecencia, envió una carta a Mauricio Macri expresando su desacuerdo con las decisiones recientes del partido, especialmente la protección brindada a Manuel Adorni.
La carta de Bullrich, calificada como una "bomba política", cuestiona la coherencia entre los valores fundacionales del PRO y las acciones actuales del partido. La figura de Manuel Adorni se convierte en un punto de inflexión, evidenciando la distancia entre los principios y las decisiones adoptadas.
La renuncia de Bullrich agudiza la interna del PRO, dividiendo aguas entre quienes buscan mantener la alianza con La Libertad Avanza (Cristian Ritondo, Diego Santilli, Guillermo Montenegro) y quienes prefieren distanciarse. La situación deja a Mauricio Macri y Jorge Macri en una encrucijada sobre el futuro del partido y su hegemonía en la Ciudad de Buenos Aires.