El vocero presidencial, Adorni, se mostró dispuesto a presentarse el 2 de julio en el Senado para exponer sobre la gestión, tal como lo establece la Constitución. Sin embargo, Patricia Bullrich, titular de la bancada oficialista, manifestó que prefieren que Adorni no asista para evitar una "interpelación de los hechos".
Bullrich argumentó que la oposición busca generar una interpelación sin dictamen previo, lo que requeriría dos tercios de los votos. Por ello, decidieron no hacerlo el 2 de julio, considerando que no tiene sentido ya que no se han recibido preguntas.
A pesar de las críticas recibidas, el PRO emitió un comunicado afirmando que Adorni no puede seguir en el cargo, pero aclararon que desde el Senado pedirán la interpelación sin hacerle el juego al kirchnerismo. Se comprometieron a defender el cambio con seriedad.