Se analiza la situación política actual, sugiriendo que las fracturas en la oposición son más profundas que las internas dentro del propio gobierno. Se menciona que el poder tiende a unir, mientras que el desapoderamiento fragmenta, lo que podría explicar la aparente solidez del gobierno de Javier Milei.
A pesar de las peleas visibles entre figuras como Patricia Bullrich y Villarroel, se considera que estas son "circo" y que las verdaderas fracturas se encuentran en el lado opositor. Se pone en duda la debilidad del gobierno, argumentando que factores como el vínculo con Estados Unidos y el apoyo de sectores clave no lo han soltado.
Se plantea la duda de por qué habrían de soltar al gobierno si este, según la percepción de algunos, se cae constantemente. Se concluye que las fracturas en la oposición son más notorias y profundas, lo que podría ser un factor clave en la consolidación del poder gubernamental.