La muerte de alias "Niño Guerrero", líder del Tren de Aragua en Venezuela, es interpretada como un posible efecto de la "Doctrina Dunrow" y la política de defensa promovida por la administración de Donald Trump.
Este operativo, comandado por fuerzas de Estados Unidos, se suma a la alineación política de Colombia con las políticas de Trump y la ausencia de Maduro en el poder venezolano, configurando un escenario regional bajo la lupa de los analistas.