Se sostiene que Javier Milei tardó tres meses en "digerir" la insostenibilidad de Manuel Adorni en el cargo y en fortalecerse para tomar una decisión, calificando la situación como "política de manuales".
Se analiza que la "jugada" de Milei consistió en exponer al PRO y a la UCR, buscando una ventaja en la crisis, lo que le permitiría ahora "entregar" a Adorni.
Se menciona una carta de Esteban Bullrich renunciando al PRO por considerar que el partido es cómplice de Adorni, y se cuestiona si el Congreso seguirá funcionando a favor del gobierno tras esta situación.