Se comparte una experiencia personal de encuentro con Dios a los 21 años, durante una cruzada similar a la actual. El predicador hizo un llamado a quienes deseaban tener un encuentro con Dios, y el narrador, aunque inicialmente estaba "lejos", respondió al llamado.
Esta experiencia personal sirve como testimonio del poder transformador de un encuentro con lo divino, animando a otros a considerar la posibilidad de un cambio similar en sus vidas.