Luciana describe su cuerpo como un "envase" que ha resistido mucho, especialmente por haber gestado y dado a luz a sus tres hijos. Aunque reconoce que no es el "mejor envase", lo aprecia por su fortaleza y por haberla sostenido a lo largo de su vida.
Menciona que ha habido momentos en los que ha querido "desaparecer" y escapar de su realidad, pero agradece que su cuerpo haya resistido y la haya traído hasta aquí. Expresa que lo valora más por lo que aguantó que por su apariencia física actual.