Mónica Ferrarotti, madre de Rodrigo De Paul, describe la profunda conexión y apoyo mutuo entre las madres de los jugadores de la selección argentina durante el Mundial.
Relata cómo comparten hotel, micro y momentos de esparcimiento, cantando, riendo y llorando juntas, creando un fuerte vínculo de "piña" entre ellas.
Mónica menciona haber entablado buena relación con otras madres de jugadores, como la de Paredes, Alexis Mac Allister, Dibu Martínez y Enzo Fernández, entre otras.
Se destaca la importancia de estos lazos para sobrellevar la tensión y la emoción de la competencia, y cómo se apoyan mutuamente en cada partido.