En el Día Internacional de las Pymes, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, criticó duramente al gobierno nacional por la situación del sector.
Kicillof afirmó que se perdieron 340.000 puestos de trabajo formales y cerca de medio millón si se incluye la informalidad, además de destruirse 26.000 empresas desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
El gobernador marcó así una clara diferencia con el gobierno central, promoviendo una política de apoyo a las pymes bonaerenses y delineando una estrategia de cara a las próximas elecciones.