Se debatió sobre el compromiso social y político de los jugadores de la selección argentina, especialmente tras la obtención del Mundial. Se cuestionó si los jugadores deben pronunciarse públicamente sobre temas políticos o sociales, y se diferenció entre compromiso político y social.
Se expresó la idea de que los jugadores, al ser figuras públicas, tienen una responsabilidad social. Sin embargo, se aclaró que no es obligatorio que se pronuncien políticamente, pero sí que honren sus orígenes y mantengan presente de dónde vienen. Se mencionó a Lionel Messi como un ejemplo de jugador que podría expresarse más, pero se respetó su decisión de no hacerlo.
Se criticó la actitud de algunos ex presidentes de clubes argentinos que habrían festejado en contra de la selección nacional, mostrando una falta de compromiso con el país. Se resaltó la importancia de la unión y el apoyo a la selección, más allá de las diferencias políticas.