El juez federal Ariel Lijo participó de una jornada sobre discursos de odio, radicalización y violencia en el espacio público y digital. Señaló que no todos los discursos de odio constituyen delito y remarcó la importancia de equilibrar la libertad de expresión con sus límites cuando se incita a la violencia.
El encuentro, realizado en la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), contó con la participación de referentes de la justicia, la DAIA y el ámbito académico. Se advirtió sobre el crecimiento de estos fenómenos en redes sociales y su impacto en la convivencia democrática.
Los participantes coincidieron en que la educación y la prevención son herramientas centrales para enfrentar la radicalización, y destacaron que la falta de tolerancia es uno de los principales desafíos actuales.