Se critica la postura de Estados Unidos y Argentina ante la situación en Venezuela, argumentando que en momentos de crisis humanitaria se debe priorizar la ayuda.
Se cuestiona la falta de acción solidaria, especialmente considerando que Maduro ya no está en el poder, y se insta a mostrar apoyo a los hermanos venezolanos.
Se recuerda la historia de solidaridad argentina, pero se lamenta la posible falta de acción en este caso, sugiriendo que la política exterior debería ser más coherente y menos infantil.