El segmento presenta dos testimonios de personas que experimentaron un cambio radical en sus vidas tras encontrar la "luz divina" en la Iglesia Universal.
El primer testimonio es el de Patricia, quien superó la ansiedad crónica, los ataques de pánico y la violencia doméstica. Gracias a la fe, restauró su matrimonio y encontró la felicidad. Se la presenta como una "prueba viva" del poder transformador de la luz divina.
El segundo testimonio es el de Néstor, quien sufría de tormentos nocturnos, ruidos extraños y una profunda miseria. Tras acudir a brujos sin éxito, encontró la solución en la Iglesia Universal, donde experimentó la liberación de las "tinieblas" y la restauración de su vida y la de su esposa, quien padecía lepra.