Se realizó una oración de consagración para vasos con agua, prendas de ropa, llaves de autos, motos y casas, pidiendo a Dios una unción poderosa para sanar, liberar y deshacer toda obra del enemigo.
Se pidió a Dios bendecir a las personas representadas por fotos y a ungir especialmente la ropa y las llaves de negocios y vehículos. Se declaró que todo lo consagrado es santísimo para Dios.
Se ató a Satanás y sus demonios, quebrando sus fuerzas y ordenando que no tocaran más al pueblo. Se afirmó que las personas están bajo la autoridad del nombre de Jesús y se declaró la libertad y salvación para ellos.
Se invitó a los presentes a beber del agua consagrada con fe, compartirla con sus familias y tener un excelente día, recibiendo bendiciones.