Tras una relativa calma en los enfrentamientos, los habitantes de Nabatille, en el sur de Líbano, comienzan a regresar a sus hogares y reabrir sus negocios después de semanas de ataques israelíes.
A pesar del regreso gradual a la normalidad, la población aún vive con miedo y la destrucción es evidente. La esperanza de reconstrucción y recuperación es palpable, aunque los ataques israelíes no han cesado por completo en la región.