Se debate la conexión entre lo "nacional y popular" y el fútbol, destacando la alegría que genera la selección argentina en la gente, independientemente de la política.
Se critica la tendencia a analizar la popularidad de figuras como Messi desde una perspectiva política, y se señala que la gente se identifica con la selección más allá de las divisiones partidarias.
Se menciona la figura de Cristina y se compara la situación con un posible gobierno de Obama, sugiriendo que la crítica al mundial podría tener motivaciones políticas.