La ola de calor en Europa ha llevado a los ciudadanos a buscar refugio en el agua. En Par\u00eds, los canales se han convertido en un lugar de alivio, pero tambi\u00e9n de riesgo, con j\u00f3venes saltando desde puentes. Las autoridades han habilitado zonas para nadar en el Sena.
Se advierte sobre los peligros de nadar en aguas no habilitadas y la importancia de la hidrataci\u00f3n, especialmente para los m\u00e1s fr\u00e1giles. La polic\u00eda parisina ha incrementado las patrullas y colocado carteles de prohibici\u00f3n.
La nota contrasta esta situaci\u00f3n con la de los migrantes, quienes viven en la calle sin acceso a comodidades b\u00e1sicas y sufren las altas temperaturas. La falta de soluciones estructurales para albergar a estas personas es un problema complejo.