Los precios de las entradas para los próximos partidos del Mundial en Miami alcanzan cifras exorbitantes, con un piso de 3.500 dólares para el partido del 16 de agosto. La reventa oficial ya refleja estos valores elevados, haciendo muy difícil el acceso para muchos aficionados.
Esta situación genera preocupación entre los seguidores, quienes se ven limitados por los altos costos. La búsqueda de entradas a precios accesibles se torna una tarea casi imposible, lo que podría afectar la asistencia y la experiencia de los fanáticos en los estadios.