La búsqueda de entradas para el partido se ha convertido en el tema principal, con precios exorbitantes en el mercado de reventa, llegando a pedir entre 3.000 y 4.000 dólares por un ticket.
Se entrevista a un fanático venezolano que vive en Dallas y busca entradas a un máximo de 1.000 dólares, con la esperanza de conseguir alguna a último minuto.
Otro asistente, que cumple años, expresa su deseo de conseguir entradas, mientras otros esperan hasta el último momento con la esperanza de que los precios bajen.