Empresarios nucleados en torno al RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) expresaron preocupación ante la posible aprobación de una nueva ley que, según sus análisis, podría llevar a una mayor importación de productos a bajo costo debido a la eliminación de aranceles.
Según declaraciones, la nueva normativa, que busca incentivar inversiones en "actividades nuevas", podría interpretarse de forma amplia, permitiendo la entrada de productos importados sin impuestos. Esto generaría una desventaja competitiva para la industria nacional, que actualmente opera con costos impositivos y aranceles.
Los empresarios advierten que la medida podría desincentivar la producción local y afectar la rentabilidad de las empresas argentinas, quienes actualmente pagan impuestos de manera rigurosa. La discusión se centra en definir qué se considera una "actividad nueva" y cómo evitar que la ley perjudique a los sectores productivos ya establecidos en el país.