Se aspira a que la nueva relación entre Estados Unidos y Venezuela, tras la captura de Maduro, mejore las tareas de rescate y la ayuda humanitaria. Se recordó que en 1999, el gobierno de Hugo Chávez rechazó la ayuda estadounidense durante la tragedia de Vargas.
Se considera que la coparticipación y el rol de Estados Unidos en este momento son fundamentales para que la ayuda llegue a Venezuela lo antes posible, especialmente dadas las horas cruciales para las tareas de rescate.