La activista Elisa Trota compara la actual tragedia en Venezuela con la tragedia de Vargas en 1999, recordando que en aquella ocasión, Hugo Chávez se negó a recibir ayuda internacional. Esta comparación surge ante la disposición de recibir ayuda en el contexto actual, pero Trota enfatiza que la política no puede desconectarse de momentos tan graves.
Se pone de relieve la dificultad para acceder a canales de comunicación tradicionales y la censura que ha afectado a Venezuela, lo que genera un llamado urgente para que el gobierno reciba la ayuda ofrecida y se abran los canales de comunicación.