El terremoto en Venezuela agrava una crisis sanitaria preexistente. El 97,4% de los venezolanos depende de un sistema de salud público con presupuesto reducido, falta de medicamentos, cortes de luz y quirófanos inoperativos.
El hospital de La Guaira, colapsado, atiende en el estacionamiento. La comparación con el terremoto de Haití, donde las muertes por desastre sanitario superaron las causadas por el sismo, subraya la gravedad de la situación actual en Venezuela.